El presidente del PS sostiene que el polémico capítulo de la semana pasada tuvo una falla de origen en la propia Concertación. Insiste en que no fue erróneo restarse de la audiencia del Palacio de La Moneda.

Los presidentes de los partidos de la Concertación han sido objeto de una andanada de críticas por haber desistido de concurrir a La Moneda a último minuto a una audiencia que ellos mismos habían solicitado. Y el fuego ha sido cruzado tanto desde la Alianza como de líderes relevantes de la oposición, partiendo por el ex Presidente Patricio Aylwin.

Desde el momento mismo en que se registró el cambio de gabinete, quedó en el ambiente la sensación de que esta relación iba a cambiar hacia un mayor diálogo ya que esa fue una de las tareas inmediatas encomendadas por el Presidente Piñera a los nuevos ministros Andrés Chadwick y Pablo Longueira. Sin embargo, el incidente protagonizado por los líderes de la Concertación fue un balde de agua fría, y dejaron en compás de espera las relaciones entre el bloque opositor y el gobierno.

En todo caso no es aventurado afirmar que tal vez surja la posibilidad de un nuevo encuentro en las próximas semanas, dado el cúmulo de proyectos que el Ejecutivo pretende impulsar en esta nueva etapa.

-¿Fue o no un error el no haber concurrido a esta reunión con el Presidente Piñera?

-Yo creo que no haber concurrido al Palacio de La Moneda no fue un error. Creo que la explicación que se le dio al Presidente, que previamente se le dio al vocero, es suficiente para entender la conducta de la Concertación. La Concertación le dijo que nos pareció inoportuno concurrir a La Moneda ya que ese mismo día nos enteramos que los actores sociales, los estudiantes y los profesores, iban a presentar una interpelación al Parlamento. Y no nos pareció ir a esa reunión en forma previa a ese hecho. Se lo explicamos al vocero, en la carta se lo reiteramos al Presidente y en consecuencia desde ese punto de vista creo que no haber ido no fue un error. Por el contrario, los hechos han ratificado la certeza de nuestra conducta toda vez que ese mismo día el ministro Felipe Bulnes se reunió con los actores movilizados durante la tarde, contraviniendo lo que había sido la conducta hasta ese momento del gobierno que había querido tener esos encuentros de manera separada.

-Pero esa reunión con el ministro Bulnes ya estaba agendada.

-No lo sé. Si era así, es decir si estaba agendada desde antes, habríamos sido objeto de un engaño porque cuando se le consultó al vocero no nos dio esa información.

-Otra de las críticas que se ha hecho es que la negativa se comunicó a último minuto.

-Yo entiendo que aquí hubo un proceso intenso en el curso de la mañana. Nosotros tuvimos algunos diálogos con los propios estudiantes y los profesores, así es que esto ocurrió efectivamente en el curso de esa mañana. Por esa razón es que efectivamente no se pudo anticipar esto como debiera haber sido.

-En todo caso lo que también se ha cuestionado es que fue la propia Concertación la que pidió esta reunión.

-Ahí hay una situación un tanto confusa. Si bien es cierto la Concertación pidió la reunión, no es menos cierto que el Presidente a la misma hora y no sé si producto de esta solicitud o producto de su propia decisión, había invitado a todos los partidos con representación parlamentaria a La Moneda. El error que se cometió, y hay que asumirlo, es haber solicitado esa audiencia sin antes haber convenido con el propio gobierno una agenda. Ahí asumo que se cometió un error.

LA CRÍTICA DE LA CONCERTACIÓN Y DE AYLWIN

-Ante los cuestionamientos que formuló Patricio Aylwin en contra de los timoneles, usted señaló que “el ex Presidente Aylwin es un gran estadista”. ¿Qué significa eso? ¿Usted piensa que Sebastián Piñera no lo es, como lo han interpretado algunos analistas?

-No, no, no. Yo me limito a decir lo que digo. Si otros quieren entender algo, eso es ya una visión de los intérpretes. Yo no me dedico a interpretar mis palabras, las digo simplemente.

-¿Pero qué opina respecto a lo que señaló el ex Presidente Aylwin en el sentido que ustedes deberían haber ido a La Moneda?

-Yo creo que el ex Presidente Aylwin no tenía toda la información que tenían los presidentes de los partidos y en consecuencia si la hubiese tenido probablemente habría tenido una opinión distinta. Digo probablemente porque no puedo asegurarlo.

-¿Y qué puede decir de las críticas de dirigentes de la Concertación y de su propio partido?

-Creo que nos hemos encontrado con un coro bien interesante de personas que creen saberlo todo. Tal vez con un conocimiento más cabal de las circunstancias y de los hechos, esas opiniones pudieran no haberse expresado. Yo le reitero que asumo que constituyó un error, afirmémoslo, el haber pedido una reunión sin antes haber conversado previamente con el gobierno la agenda de la reunión y el libreto para decirlo francamente.

“La experiencia anterior en que la vocera terminó diciendo cosas que no eran ciertas, debiera haber sido una experiencia suficiente como para haber gestionado una reunión con libreto pre-establecido más nítido. Creo que eso puede haber sido un error pero eso no invalida la circunstancia que el día de los hechos la decisión de no asistir, insisto, fue razonable”.

-¿Aún cuando ello pudiera significar una mala evaluación ciudadana y un impacto en las encuestas?

-Por esa razón le hemos dado una explicación al Presidente porque no ha sido jamás nuestra intención generar una situación odiosa ni menos provocarle un desaire o un gesto de mala educación. Le hemos querido explicar al Presidente cuál fue nuestro razonamiento. Ahora bien, el Presidente tiene el perfecto derecho de entendernos o no. Eso escapa de nuestras posibilidades.

-Usted sostuvo que esta carta fue una explicación y no una disculpa. ¿Por qué esa aclaración?

-Porque cuando uno se disculpa es porque asume que hizo algo sin un razonamiento justificado. Sin embargo, en este caso, nosotros pensamos que la razón de no concurrir tenía justificación.

-Después de todo lo que ha pasado ¿esperan reunirse o no con el Presidente Piñera?

-Cuando nosotros le hicimos presente al vocero esta situación, le sugerimos que pospusiéramos la reunión y que la dejáramos para otro momento. Eso fue lo que se le transmitió al vocero y él dijo que no, pero entendemos que el asunto está pendiente. Sin embargo la experiencia indica, después de todos estos avatares, que lo razonable sería convenir previamente un formato más preciso de esa reunión de modo tal que a la salida de ésta se pueda evitar cualquier tipo de suspicacias o malas interpretaciones, de uno u otro lado.

-Dado que el Presidente Piñera había accedido a este encuentro, ¿usted ve un cambio en el gobierno respecto a su voluntad de diálogo?

-Sí y no. Permítame explicarle esta doble respuesta. El gobierno durante todo este año y medio de mandato ha estado insistiendo en su voluntad de diálogo y su interés por los grandes acuerdos.
“Ahora bien, por qué le digo también que no. Eso es porque nunca ha puesto los temas y para dialogar se necesita ver cuál es el contenido del diálogo. El Presidente, por ejemplo, nos ha invitado 2 veces para hablar de política exterior y hemos concurrido todos y hemos tenido un intercambio de opiniones respecto a la política exterior chilena. Es decir ahí hemos conversado sobre la base de un contenido preciso pero no hemos tenido invitaciones para hablar de los temas que nosotros entendemos que le interesan a la ciudadanía”.

“Hace poco escribí una columna en la que señalé que me parecía que en el actual estado de las cosas era muy importante que hablemos de los temas de desigualdad, de reformas laborales, de cambios institucionales sustanciales, de cambios tributarios, que nos hiciéramos cargo de los abusos contra los consumidores, pero no hemos escuchado jamás de parte del ejecutivo interés de conversar sobre estos temas. Y la verdad es que los llamados al diálogo siempre han estado carentes de contenido”.

“ROL DE CHADWICK Y LONGUEIRA ESTÁ POR VERSE”

-En cuanto al cambio de gabinete ¿usted cree que la incorporación de Andrés Chadwick y Pablo Longueira son una garantía de que se pueden establecer los puentes de diálogo que ustedes demandan?

-Garantías ninguna. En política las cosas no tienen que ver con garantías sino que con hechos concretos. Ya vivimos esta experiencia con la incorporación de los senadores Andrés Allamand y Evelyn Matthei y claramente eso no significó un cambio ni en el estilo ni en la forma de trabajo. Por  ejemplo, por primera vez yo he visto que en la discusión parlamentaria sobre el ingreso mínimo, no estuvo el Ministerio del Trabajo en circunstancias que una de las razones que se esgrimieron para pedirle a la senadora Matthei que se incorporara al gobierno era que ella le pusiera el ingrediente político a estas materias. Pues bien, en esa discusión, que es una de las más relevantes, no existió el Ministerio del Trabajo. Entonces cuando usted me pregunta sobre el rol de Chadwick y Longueira, eso está por verse.

SECCIÓN: País
FUENTE: Fidel Oyarzo/Nación.cl Foto: UPI