Los culé celebraron 111 años de vida con una goleada magistral a los merengues de José Mourinho, lo que les permite situarse al tope de la Liga española.

El Barcelona este lunes se transformó en el nuevo líder de la Liga española tras golear por 5-0 al Real Madrid en el estadio Camp Nou con un doblete de David Villa, además de las dianas de Xavi Hernández, Pedro y Jeffren.

El equipo que adiestra Josep Guardola salió desde el principio mucho más metido en el partido que su rival y se hizo pronto con el control del balón ante la beneplácito de los blancos, que optaron por esperar en el fondo al los culé para intentar salir al contraataque. Fórmula impuesta por su técnico José Mourinho que estuvo lejos de encontrar réditos.

La defensa merengue se vio superada por los ataques azulgranas hasta que Andrés Iniesta lanzó un gran centro, que tocó en Marcelo, antes de caerle a Xavi Hernández solo ante el portero Iker Casillas.

El cerebro del Barcelona no titubeó para abrir la fiesta a los 9 minutos, en una jornada que además el último campeón hispano cumplía 111 años de vida.

Poco después, los azulgrana hacían el segundo con un pase de Xavi desde la derecha a la banda contraria para David Villa, que envió un pase al centro del área donde llegó Pedro para marcar (18′).

Con un Real Madrid muy conservador, sin verticalidad, sin pegada y escaso de ideas, que incluso llevó a Mourinho a sustituir al desaparecido alemán Mesut Ozil por Lass Diarra en el inicio de la segunda etapa.

Sin embargo, los pupilos del estratego portugués no mejoraron y el dominio de Barça se acrecentó, especialmente, tras los dos tantos de Villa, primero tras recibir un pase de Messi al borde del área y disparar solo ante Casillas (55′), y después batiendo al meta madridista con un balón entre sus piernas en una salida desesperada tras una carrera en solitario después de otro pase de la ‘Pulga’ (57′).

El Barcelona en ningún instante de la jornada le permitió al Real Madrid controlar el balón. Por eso, luego que Jeffren marcara el quinto gol en los descuentos, la desesperación y la ira invadió a los merengues.

El defensa Sergio Ramos no dudó en propinarle una patada criminal a Messi y luego agredir a Carles Puyol, lo que obligó al juez Iturralde González a expulsarlo.

Pese a la gran goleada azulgrana, Morinho y sus pupilos la sacaron bastante barata en el Camp Nou. Messi y compañía volvieron a ratificar que desplegan el juego más vistoso a nivel mundial.

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