“Éste es el último concierto, por ahora, de la gira. ¡Y quién sabe hasta cuándo! Las cosas se hacen por algo”, comentó el artista en algún momento del concierto del sábado 15 de mayo.

Nunca tuvieron tanta trascendencia sus palabras. Horas después de culminar el espectáculo en Venezuela, Gustavo Cerati se desvaneció.

Fue trasladado a un centro médico cercano con síntomas de isquemia cerebral tipo ACV (accidente cerebro vascular), cuadro que se complicó con un edema, y ameritó una intervención quirúrgica para descomprimir la presión generada por la inflamación. Desde entonces Cerati ha estado entre la vida y la muerte.

La Universidad Simón Bolívar se encuentra en las afueras de Caracas.

En un valle, entre montañas de pinos y neblina, está una de las mejores universidades de Venezuela. Fue allí, en el estadio de fútbol, donde se desarrolló el sábado 15 de mayo el concierto de cierre de la gira Fuerza Natural, del ex vocalista de Soda Stereo.

Casi a las 9 de la noche Cerati apareció en escena vestido como un caballero espacial, chaqueta negra con aplicaciones plateadas, guitarra en mano. Listo para darlo todo. Inmóvil y mirando al infinito se quedó un rato recibiendo el baño de aplausos.

Comenzó con el tema que da nombre a su quinto disco y a la gira, para luego cantar “Magia”, “Deja Vu, Desastre”, “Amor sin rodeos”, “Tracción a sangre” y “Cactus”, todos de Fuerza Natural, para luego pasearse por temas de sus anteriores producciones como solista.

En todo momento el cielo amenazó con lluvia, pero ésta se desató finalmente tras la última canción, “Un lago en el cielo”.

Santiago Otero, presidente de Evenpro, productora encargada del show en Venezuela, contó: “Esto nos tomó por sorpresa.

Cerati ofreció uno de sus mejores espectáculos, con un concierto impecable. Mi esposa, su mánager Nando y yo estábamos bromeando, hablando de las playas, tenemos una relación que sobrepasa lo laboral… Nunca nos imaginamos que iba a llegar a estos extremos”.

Con las declaraciones, Otero intentaba también justificar el porqué no se informó verazmente desde el principio lo que estaba ocurriendo con el cantante desde horas de la madrugada del domingo.

Después de finalizar el concierto, la página oficial de Gustavo Cerati comunicó que éste había sufrido una “descompensación” y debía guardar reposo.

Fue el lunes en la noche cuando trascendió que el artista había sufrido realmente un ACV isquémico y al día siguiente, bajo total hermetismo de familiares, mánager y músicos de la banda, fue cuando se filtró la información de que había sido operado.

El Centro Médico Docente La Trinidad está ubicado muy cerca de la Universidad Simón Bolívar. Con casi 30 años de experiencia, la asociación civil cuenta con gran prestigio nacional e internacional por su labor investigativa y excelencia. Fue el neurólogo Vladimir Fuenmayor el que atendió a Cerati por primera vez.

El parte médico del miércoles admitió el estado “crítico” del cantante. Fuenmayor dijo que el paciente presenta todo lo inherente a un ACV: problemas motores, de habla, de sensibilidad.

“La evolución de estos pacientes hay que verla en términos de tendencia, lo que yo diga puede cambiar en un minuto o una hora”. El informe del jueves no varió mucho: “Su condición general permanece estacionaria”.

En la clínica hay fuerte movimiento de periodistas nacionales e internacionales desde el martes. Muchos se preguntan qué hacen todas esas cámaras de televisión emplazadas a las puertas de la torre “González Rincones”. Algunos saben quién es el ídolo; otros no. No hay fanáticos en las afueras. Por las redes sociales han organizado vigilias y oraciones, como el encuentro que realizaron en la Plaza Alfredo Sadel, de Las Mercedes, al sureste de Caracas.

Ariana Pérez, de 21 años, se vino desde La Victoria, a hora y media de la capital, para el encuentro al que asistieron unas veinte personas. Tiene un rostro de Cerati tatuado en su espalda, lo vio lucirse en escena el sábado y no podía creer lo que le estaba pasando ahora. “Soy su fan hasta la muerte”, decía Yomico Moreno, al tiempo que Alex Goncalves, organizador de la vigilia, llevó un enorme afiche del artista donde los presentes escribían dedicatorias.

Un joven fan se acercó el jueves a las instalaciones del centro médico. “Yo también sufrí un ACV y vengo a ofrecer mi apoyo a la familia de Cerati”,

Las palabras de Cerati vuelven a sonar en el ambiente: “Éste es el último concierto, por ahora, de la gira. ¡Y quién sabe hasta cuándo! Las cosas se hacen por algo”.

SECCIÓN: Cultura y Entretención
FUENTE: Ángel Ricardo Gómez, desde Caracas / La Nación Domingo