Por primera vez el Presidente Sebastián Piñera se refirió a la polémica por la designación de Iván Andrusco al mando de Gendarmería, justificando el nombramiento del ex general de Carabineros pese a las críticas de la Concertación, el Partido Comunista, organizaciones de Derechos Humanos y familiares de las víctimas del caso Degollados.

En una entrevista con Clarín de Argentina, realizada ayer en medio de su visita a Buenos Aires, Piñera fue consultado por el caso Andrusco, vinculado con el proceso del crimen de 3 militantes comunistas de 1985 a manos de personal de la Dicomcar, de la cual él formaba parte del alto mando.

“En el caso particular de Iván Andrusco -respondió Piñera- se trata de un general retirado de Carabineros, que fue ascendido a general durante la Concertación y yo nunca escuché antes una crítica sobre esto“, dijo, recordando que la hoja de vida de Andrusco no fue impugnada en las anteriores administraciones.

Asimismo, y retomando el argumento que han dado sus ministros cuando se han referido al tema, Piñera insistió en que “son los tribunales los que determinan quién es culpable o inocente, y no cualquier ciudadano, por respetable que sea”, en alusión a las denuncias iniciadas por el diputado comunista Hugo Gutiérrez, abogado de DDHH.

Respecto a los vínculos de varios de los integrantes del gobierno con la dictadura, Piñera insiste en que “la inmensa mayoría de mis ministros y colaboradores eran niños en el año 73, cuando fue el golpe militar, pero que alguno de ellos, a la edad de 20 o 25 años haya tenido alguna participación, mientras no haya cometido delito, no me parece que lo inhabilite para ejercer un cargo”.