Tiene tintes de esa historia que hace algunos años contaron en el cine. Así como John Cusak se hizo una banda sonora de recuerdos en “Alta fidelidad” gracias a su trabajo en una disquería, la historia de Los Vikings 5 lleva el mismo designio. Luego de llegar de la Pampa en 1968, Juan Núñez consiguió un trabajo de junior en una tienda de Coquimbo. Como era buen empleado, finalmente lo instalaron en una tienda de discos. Fue cuando todo comenzó.

Y si Los Ángeles Negros fueron los primeros en tocar baladas con formación rockera, Los Vikings 5 también fueron únicos en llevar el poder de las guitarras eléctricas a la cumbia. Usaban pelos largos y se preocuparon de tener figuras estilizadas. Escuchaban a The Beatles y apostaban por el virtuosismo y la potencia vocal, no tanto a los vientos como lo hacían las orquestas. Vinieron éxitos como “Tu hermana”, viajes por Chile y Europa. Años dorados que se vieron interrumpidos por la dictadura. “Tuvimos suerte de ser de Coquimbo, quizás por eso no nos molestaban y podíamos salir del país a cantar a las colonias de chilenos afuera”, recuerda Ángel Núñez, sobrino de Juan e hijo de “Chagua”, el vocalista del grupo. Sobre el compromiso que otros grupos tuvieron con Pinochet dice: “La gente no es tonta, y son ellos quienes finalmente pasarán las cuentas”.

Pero la posta comenzó y con ella la generación de recambio. “Los hombres pasan, pero este grupo no se acabará nunca, aquí no hay Viking junior. Ésta es una historia que se va construyendo familiarmente”, dice Núñez. Y es que el grupo ha tenido que soportar fuertes golpes. Corría el año 2001 y un cáncer al colón, que maduró durante diez años el cuerpo del “Chagua”, lo fulminó. “Antes de morir, nos pidió que nos quisiéramos mucho, como hermanos, como familia y que cuidáramos a su hijo regalón que era el grupo”. Al año siguiente Juan Núñez tiene un accidente vascular y se ve obligado a dejar los escenarios.

Lucharon contra el rock latino, el sound y el axe. Tuvieron que solidificar su estilo. Y por eso, los mismos que fueron los primeros en popularizar el “Candombe para José”, continúan. Creen que su gran pecado es no ser mediáticos. “La televisión ayuda mucho, pero nosotros vivimos en Coquimbo y siempre nos mantendremos aquí”, dice Núñez.

De todas formas celebrarán los 40 años y quieren hacerlo en grande. Pretenden traer a Juan Núñez desde España y grabar un disco con invitados. “La idea la tuvimos hace tres años, pero se durmió. Ahora la retomamos y ya tenemos material grabado. Queremos llevar al estudio a Javiera Parra, Chancho en Piedra y Quique Neira”, dice.

La historia de la canción más popular de la cumbia chilena es singular. En 1975 Los Vikings 5 ensayaban en la terraza de uno de los guitarrista del grupo. De pronto golpearon la puerta. Hernán Gallardo Pavez quería hablar con los muchachos. Traía una composición a la que le tenía mucho cariño. Era una canción triste, donde volcaba su pena luego de la muerte de su padre. Querían que el grupo la trabajara y así lo hicieron. Hicieron los arreglos para cumbia y la grabaron dos años antes que cualquier otra orquesta, y aunque los premios hoy se los lleven otros, la frase de los hermanos Núñez toma vigencia: “el orgullo de haber sido los primeros”.

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