Fernanda Donoso

REEDITADO por millones, “El cazador oculto” o “El guardián entre el centeno”, de J.D. Salinger es el libro culpable que portaba el asesino de John Lennon, el libro guía que quizás le hizo mal a Fuguet -aunque seguramente lo salvó de la parálisis-; la novela que dibujó el destino antisocial del propio Salinger.

Todo sucede en un fin de semana solitario, cuando Holden Caulfield abandona la escuela que odia para internarse en Nueva York en una fuga llena de mala onda, pero con ese algo indefinible, muy divertido, feroz y desolado que flota en la literatura de Salinger. Una novela nítida, exacta, llena de círculos mentales y desesperación, un paneo por un tiempo -años 50- y una ciudad, para Caulfield, repleta de farsantes. Lo que él odia son las poses: la única condición que él pondrá a los que vayan a visitarlo a su futuro paraíso o refugio personal en el bosque, será “no hacer nada que no sea sincero”.

En esos días -en los que se gasta “una fortuna”- se encuentra con la mentira misma. Expulsado del colegio, traumado por la muerte de Allie, su hermano menor, lo único que tiene es a su hermana Phoebe, de diez años. El, a los 17, es demasiado joven para que le vendan whisky, y demasiado “viejo” para no tomar distancia frente a la exquisita Phoebe, mucho cerebro y puro corazón.

Caulfield conoce bares y hoteles, se define como un niño bien y recuerda con asco a sus profesores y compañeros de colegio. Sus observaciones son todas de este tono: “No estoy seguro de qué canción era la que tocaba cuando entré, pero fuera la que fuese la estaba destrozando. En cuanto llegaba a una nota alta empezaba a hacer unos arpegios y unas florituras que daban asco. No se imaginan cómo aplaudieron cuando acabó. Se volvían locos. Les aseguro que si fuera pianista o actor de cine o algo así, me reventaría que esos imbéciles me consideraran maravilloso. Hasta me molestaría que me aplaudiesen, si yo fuera pianista, creo que tocaría dentro de un armario”.

Sería de una amargura invencible si no tuviera 17 años: Holden tiene la libertad del tipo que no sabe que se parece a un actor de cine, y quiere saber dónde van los patos de la laguna del Central Park en invierno, pero sabe que es una pregunta retrasada, que debía haber hecho hace tiempo, quién sabe a quién. Los días de fuga del guardián en el centeno, son una impresionante iniciación. Pero no os preocupéis, la salvación está servida.

 

“EL GUARDIAN ENTRE EL CENTENO”

J. D. Salinger

Novela Edhasa

Buenos Aires, 2006

274 páginas