Al menos 70 turistas extranjeros, la mayoría de ellos japoneses, murieron en sri Lanka por el maremoto que ayer sacudió el sureste asiático, informó hoy el director general de los servicios turísticos, Kalai Selvam, quien agregó que la nacionalidad de todas las víctimas aún no ha sido determinada.

Hasta el momento en la isla se contabilizaron 5.860 muertos, mientras que otras 1.555 personas están desaparecidas, entre ellas 17 soldados. Mientras que en la totalidad de los países afectados los fallecidos ya suman cerca de 17 mil.

Mientras, el ministerio de Exteriores británico informó que cuatro ciudadanos de ese país murieron ayer como consecuencia del sismo. De acuerdo a los datos uno de estos murió en Tailandia, otro en Sri Lanka y los dos restantes en Maldivas, aunque se espera que la cifra aumente en las próximas horas.

En tanto, la Asociación de Agencias de Viaje Británica (ABTA), informó que unos 10.000 británicos estaban de vacaciones en la región y podrían haberse visto afectados por el maremoto, que causó al menos 15.000 muertos.

Tras la catástrofe natural, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico aconsejó a los ciudadanos del Reino Unido abstenerse de viajar a Maldivas y a las áreas afectadas de Indonesia, Sri Lanka, India, Malasia, Tailandia y Bangladesh.

Ayer, la reina Isabel II de Inglaterra afirmó estar "muy apenada" por la tragedia y envió sus condolencias a los países golpeados por el desastre, muchos de ellos pertenecientes al llamado Commonwealth (ex colonias británicas).

En tanto, el ministro de Asuntos Exteriores británico, Jack Straw, ofreció "ayuda práctica" a las naciones afectadas y envió sus condolencias a familiares y seres queridos de los desaparecidos.

Las olas gigantes de hasta 10 metros de altura provocadas por el terremoto en las placas tectónicas del Océano Indico, afectaron principalmente la costa oeste de la isla indonesia de Sumatra y siete países del sureste asiático.