El Presidente respira tranquilo. Su balance de fin de año estuvo dominado por un ánimo positivo, donde remarcó que el país superó en el 2003 las dificultades, principalmente en el plano de la economía, y adelantó que el “2004, qué duda cabe, será mejor para las familias chilenas”.

Un optimista saludo con motivo de las fiestas de fin de año entregó anoche el Presidente de la República Ricardo Lagos. El Mandatario, a través de una cadena voluntaria de radio y televisión, destacó que en el 2003 dejó una sociedad “más madura, abierta, y honesta”, y el país supo salir adelante ante un escenario económico complicado, pero adelantó que el 2004, con la unidad de los chilenos, será “promisorio”.

En su mensaje, Lagos destacó que “durante el 2003 Chile superó muchas de las dificultades que caracterizaron nuestros años anteriores, especialmente las dificultades como resultado de una fuerte crisis internacional en el ámbito económico (…) El 2004, qué duda cabe, será mejor para las familias chilenas”, para agregar luego que “esperamos un nuevo año con el optimismo de las tareas que hemos realizado en este año que se va, con la forma en que fuimos capaces de enfrentar mil desafíos, pero también con la convicción de que este país tiene ahora un futuro más promisorio gracias al esfuerzo que hemos realizado”.

El Mandatario hizo un repaso de los logros obtenidos el año pasado, en áreas tan diversas como la celebración de los 30 años del golpe militar, el trabajo de la justicia en los casos que afectaron la imagen pública de altos personeros, la materialización de los tratados de libre comercio y -pese a las diferencias- a la mantención de un espíritu de unidad y consenso entre los distintos sectores.

“Nuestra sociedad hoy es más madura, más abierta, más honesta; hemos sido capaces de modernizar y hacer más transparente la gestión pública. Restablecido con dignidad nuestra memoria histórica, hemos mejorado la institucionalidad y hemos probado en los hechos que nadie, ningún chileno, está por sobre la ley. Sobre todo hemos sido capaces de mantener la unidad de Chile, hemos desarrollado la capacidad para tener grandes acuerdos sobre el presente y sobre el futuro de nuestra patria. Sin esos consensos habría sido muy difícil enfrentar con éxito las dificultades económicas que hoy se empiezan a superar”, sentenció.

Pero Lagos tuvo especiales palabras con uno de los objetivos sellados en el año que terminó: la aprobación de los doce años de educación obligatoria, justamente uno de los temas calificados como “la mejor noticia” del año en una encuesta de Fundación Futuro sobre “lo bueno, lo malo y lo feo” del año 2003.

“Hemos podido hacer grandes cosas para Chile y quisiera estas grandes cosas resumirlas en su solo logro del 2003 que se va: haber aprobado, por la unanimidad de todos los chilenos, 12 años de educación obligatoria para que cada hijo de esta tierra tenga las mismas posibilidades. Sólo así Chile es capaz de avanzar y hacer que cada vez sean más quienes reciban de una manera más igualitaria los frutos del crecimiento”, expresó el Jefe de Estado.

Entre las tareas que quedan pendientes para el 2004, Lagos dijo que los esfuerzos del gobierno seguirán puestos en la democratización de la Constitución de 1980, y mencionó entre otros objetivos “tener un Chile que sea más seguro, con menos pobreza, con más oportunidades para todos sus hijos, con más igualdad, con más creatividad, con educación de más calidad y con una mejor atención de salud porque tendremos una reforma de salud”.

El Presidente también dejó espacio para el plano íntimo, al agradecer a la ciudadanía por la preocupación manifestada por la salud de su esposa, Luisa Durán, quien debió ser intervenida en octubre pasado en una clínica de Boston, Estados Unidos, por una afección a la tráquea.

“Quisiera también señalar, de una manera muy personal, mis agradecimientos al afecto de tantos y de tantas. Tuvimos como cualquier familia momentos difíciles, tuvimos como cualquier familia momentos de alegría y de tristeza y de preocupación, excúsenme si aprovecho esta ocasión para agradecer a tantos que se preocuparon por Luisa que ahora afortunadamente está bien”, aseveró.

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