Avanzar hacia una mayor madurez cultural está en la base de la mirada al cambio de año de Jorge Carvajal, Gran Maestro de la Gran Logia de Chile:

-¿Qué fue lo más rescatable de 2002?

-Hay luces y sombras. Las sombras están dadas por algunos aspectos del debate público que no tienen las características en algunos casos de un debate de ideas. En segundo lugar, están estos focos incipientes que afectan a la probidad y a la moral pública, tanto en instituciones públicas como privadas. En el terreno de las luces, están los avances en educación, en cuanto a aumentar los niños en la educación preescolar, en la jornada completa y especialmente en el aumento de la educación obligatoria a doce años. Lo que debería mejorar son los beneficios para los jóvenes de la educación superior, independiente de si estudian en una institución pública o privada. También en la parte de luces están los tratados con Estados Unidos, la Unión Europea y Corea.

-En el aspecto cultural, ¿hubo avances o retrocesos?

-En general, hay un fortalecimiento de las instituciones civiles y un reconocimiento de las diferencias en la sociedad, tanto culturales como de grupos y pensamientos.

-Hay mayor tolerancia…

-Por ejemplo, la modificación de la ley de censura cinematográfica hace que ahora los chilenos no estemos bajo tutelaje. Es un reconocimiento a la libertad de conciencia y la madurez de los chilenos. También lo avanzado en la discusión y aprobación de un proyecto de ley de divorcio con disolución de vínculo es importante para la madurez cultural y de conciencia del país. No estamos avanzando todo lo que quisiéramos, pero estamos avanzando.

-¿Qué falta?

-Bastante. El rol fundamental lo juega la educación y la chilena no tiene todavía los niveles que requiere una sociedad plenamente madura.

-¿Cómo lo está haciendo el gobierno?

-Aprecio algunos aspectos positivos, pero no puedo decir que lo está haciendo bien o mal, porque nosotros no emitimos juicios políticos.

-¿Y la Iglesia Católica?

-Hay dos aspectos. No me gusta que la Iglesia quiera seguir en su actitud hegemónica de imponer criterios, que realmente no esté separada la Iglesia del Estado, que quiera imponer su código moral. Ahora, en lo que está involucrada internamente la Iglesia, son hechos dolorosos sobre los cuales no emito juicios. Eso sería sacar una ventaja pequeña, porque todos saben que tenemos diferencias fundamentales con la Iglesia en las ideas.

-¿Qué espera para este año?

-Espero que bajen los niveles de cesantía, que se avance en el terreno educacional, que se eleve el nivel del diálogo y que se elimine cualquier foco de corrupción. Y que ojalá los chilenos avancemos poniendo por sobre todo el bien general de la nación.

AUTOR: Phillip Durán