El presidente del Senado, Andrés Zaldívar Larraín, ha sido una pieza clave para el retorno a la democracia. Lleva más de 50 años al servicio de la vida pública, un ejemplo para la juventud actual.

A los 27 años fue subsecretario de Hacienda y tres años después fue nombrado ministro de Hacienda y de Economía. A los 40 años, fue presidente de la Democracia Cristiana chilena.

Sin personalidades como él difícilmente habríamos tenido un proceso de participación política, modernización y crecimiento tan significativo.

Andrés Zaldívar ha tenido episodios muy tristes en su vida como la muerte de su único hijo, quien sólo sobrevivió unos días; de su hermano Rodrigo, al cual definió como “el mejor de nosotros”, la pérdida de sus padres y, por supuesto, los tres años en el exilio.

Zaldívar ha sido precandidato presidencial tres veces. Actualmente, como Presidente del Senado, es la segunda autoridad del país, con una actitud intachable.

Es, sin duda, un político que da confianza. El propio Presidente Lagos le comisiona tareas complejas como el tema de las reformas constitucionales.

Quienes son anticoncertacionistas son los que rasgan vestiduras y enlodan figuras emblemáticas como la de Andrés Zaldívar, un legislador honorable, de trayectoria relevante y con vocación de servidor público.

Manuel Namuncura Rodríguez

Presidente Grupo Ecológico Siglo XXI

Temuco