BRASILIA.- El fortalecimiento del Mercosur, la unidad de Sudamérica y de toda América Latina, serán las prioridades de Brasil, según reiteró ayer el flamante Presidente de ese país, Luiz Inácio Lula da Silva.

En su primer discurso como jefe de Estado, ante delegaciones de 118 países, Lula se comprometió a dedicar su política exterior a “la constitución de una Sudamérica políticamente estable, sólida, unida y con bases democráticas”.

Uno de los objetivos de su país será emprender “una acción decidida dentro del Mercosur”, que ha sido “debilitado por las crisis de sus miembros”, declaró. Según Lula, el bloque que integran Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay y al que están asociados Chile y Bolivia, es “un proyecto político que comprende aspectos comerciales y económicos que deben ser revisados con urgencia”.

En ese sentido, anunció su decisión de contribuir “en la medida de nuestras posibilidades a la búsqueda de soluciones pacíficas, democráticas y dentro de las normas constitucionales de cada país”.

Reforzando esta idea integradora, entre el auditorio que escuchó ayer a Lula estaban los jefes de Estado de Chile, Ricardo Lago; Argentina, Eduardo Duhalde; Bolivia, Gonzalo Sánchez de Loz ada; Cuba, Fidel Castro; Uruguay, Jorge Batlle; Perú, Alejandro Toledo, y de Venezuela, Hugo Chávez.

Como era esperado, las estrellas entre los invitados -que incluyeron al heredero de la corona española- fueron Fidel Castro y Hugo Chávez, que centraron la atención de la prensa.

“El discurso de Lula fue muy bueno. Se nota que habló desde el alma y por eso entró en la Historia. Un líder tiene que hablar con el alma”, elogió Chávez. El Mandatario venezolano dijo que Brasil “está avanzando en un camino que será el camino de América Latina, contra el neoliberalismo salvaje”.

En tanto, Fidel -que ayer también celebraba los 44 años del triunfo de la Revolución- fue el primero en llegar el martes a Brasil y hoy almorzará con Lula para analizar la ampliación de las relaciones entre ambos países.

GOBERNADORES

Los gobernadores del distrito federal de Brasilia y de los 26 estados brasileños asumieron ayer, el mismo día en que lo hizo el nuevo Mandatario de la República.

Aunque ganó la Presidencia por amplio margen, Lula sólo logró tres triunfos a nivel estatal, en Acre, Mato Grosso do Sul y Piauí.

En las elecciones de gobernador la gran vencedora fue la Social Democracia, del ex Presidente Fernando Enrique Cardoso, que ganó en 7 estados, entre ellos, San Pablo y Minas Gerais, los más ricos y poblados.

EE.UU. DESEÓ ÉXITO A LULA

Antes de participar en la ceremonia de cambio de mando en Brasil, el representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, Robert Zoellick, aseguró que su gobierno “quiere trabajar en conjunto con el Presidente Lula da Silva”, a quien le deseó “éxito” en su gestión.

“Vine aquí para escuchar y aprender. Estoy muy honrado en presenciar esta celebración de la democracia en Brasil”, afirmó Zoellick, quien es el principal negociador de EE.UU. para la creación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y que fue recibido ayer por el nuevo ministro de Economía brasileño, Antonio Palocci.

Los funcionarios se reunieron durante más de una hora en la sede del Banco do Brasil, como antesala de una serie de encuentros programados para discutir temas comerciales, en los que ambos países encarnan posiciones antagónicas.

En la cita, Zoellick analizó con Palocci la falta de financiamiento norteamericano a las empresas de Brasil y al concluir elogió la gestión del Mandatario saliente, Fernando Henrique Cardoso.

Hablando ante el Congreso, Lula dijo ayer sobre EE.UU. que espera establecer “una asociación madura basada en el respeto mutuo”.